En un jardìn muy florido,
al viento le susurré
como llamando al amor
que despertabas en flor.
Oh, montaña inalcanzable,
eres de roca y de hielo,
eres tormenta y silencio.
Con el rodar de la tarde,
en tu cumbre ronda el viento
y a mí - que lejano estoy -
me despierta sentimientos
como cincel de la noche,
de estrellas desbrozador,
recorreré el universo
hasta alcanzar al amor..
A corregir me obligué;
Vano esfuerzo resultò:
Lo grosero no es procaz...
Ahora que estoy pensando,
veré de què soy capaz:
Ajì, pimiento y morròn,
de eso sabes un montón;
enchiladas muy picantes
que tus manos prepararon
son el fuego que debora
los labios que no has besado.
Cegado por las estrellas
al viento le pregunté...
Ahora que me ha dejado,
¿quièn cocinarà el pescado?
.La mesa ya està servida
y la tequila esperando,
sal, pimienta y el limòn
porque la extraño un montòn.
Solo, triste, abandonado,
como barril de tequila
atropellado el andar,
mi corazòn palpitando,
me voy rumbo a la catrera
pues la noche està aguardando.
Mi sueño sin despertar,
pesadilla solitaria...
Cuando recuerdo, sus pechos
son la sed que no se apaga.
Jaime pide perdòn...
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